Today is July 24, 2024 / /

The Torah Learning Library of Yeshivat Chovevei Torah

El santuario del Shabát

by Rabbi Daniel Levitt (Posted on March 6, 2024)
Topics: Sefer Shemot, Spanish, Torah, Vayakhel

Print Friendly, PDF & Email

https://pixabay.com/photos/challah-shabbat-challah-board-1235620/

Traducido por Balbino Cotarelo Núñez

To read this post in English, click here

La perashát Vaiakél comienza con una aparentemente paradójica declaración. Después de urgir a los israelitas a construir el mishcán (el tabernáculo), Dios instruye a Moisés para que recalque la importancia de no trabajar en Shabát. El Malbim, un prominente comentarista, pregunta cómo puede ser que la Torá diga: “Estas son las cosas que el SEÑOR os ha mandado que HAGÁIS,” cuando el mandamiento, de hecho, es que no se haga trabajo alguno.

La construcción del mishcán puede parecer más urgente, una expresión tangible de devoción. Pero esta yuxtaposición resalta el profundo significado del Shabát. El Shabát trasciende lo cotidiano, ofreciendo un santuario en el tiempo. Es un refugio de la incansable búsqueda de “quiero más”, recordándonos que el verdadero sentido de la vida, no está en las ganancias materiales sino en el momento presente.

Como enseña el Rabino Abraham Joshua Heschel, el Shabát no es ociosidad, sino que trata de construir un santuario en el tiempo, en lugar de en el espacio. Se trata de salir fuera de uno, de apartarse para reconectar con algo más grande que nosotros mismos. En este acto de “no hacer”, creamos un tiempo y un espacio figurado, para la reflexión, la apreciación y una perspectiva renovada.

La presión constante para ser productivo puede hacer que el descanso se sienta como un lujo. Así, descuidar el Shabát disminuye nuestro bienestar. Como un artista que para refrescar su visión mira para otro lado por unos instantes, nosotros también necesitamos dar un paso atrás y recalibrar. El Shabát nos da un espacio sagrado, permitiendo que retornemos a nuestros esfuerzos con una nueva claridad y un propósito renovado.

El aparentemente contradictorio lenguaje de “haciendo nada” en Shabát subraya el poder transformador del descanso. Nos recuerda que nuestro trabajo no es un fin en sí mismo, sino un medio para crear y dar espacio a las experiencias que realmente enriquecen nuestras vidas. Así como nos preparamos para el Shabát para asegurar su santidad, todas nuestras acciones, incluyendo nuestro trabajo, deben al final contribuir a una vida con sentido y llena de propósito.

Esta lección tiene eco en Pirké Avót, (4: 16) “Este mundo es la antecámara del mundo venidero. Prepárate en la antecámara para que puedas entrar en la sala del banquete.” Así como una celebración en un gran salón requiere un momento de serenidad antes de entrar a él, lo mismo es necesario en nuestras vidas.

La búsqueda incesante en nuestras tareas diarias puede dejarnos mal preparados para reflexionar sobre el panorama general y el sentido de nuestras vidas.