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¡Tantas festividades en unos pocos meses! ¿Qué significan TODAS ellas? 

by Rabbi Ysoscher Katz (Posted on June 6, 2024)
Topics: Bamidbar, Sefer Bamidbar, Spanish, Torah

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Traducido por Balbino Cotarelo Núñez

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Con Shavuót en unos pocos días, es la hora de prepararse para el jag, prácticamente, y lo que es aún más importante, espiritualmente.

Según el calendario, estamos en un periodo lleno de festividades y días de recuerdo. En un espacio de dos meses celebraremos cinco festividades en el calendario judío: Pésaj, Iom HaShoáh VeHagevuráh (Día del Recuerdo del Holocausto), Iom Hazikarón (Día del Recuerdo), Iom HaAtzmaút (Día de la Independencia de Israel) y Shavuót.

Mientras que Pésaj y Shavuót son festividades bíblicas y el resto son adiciones modernas, es digno de resaltar como la coincidencia histórica ha creado este alineamiento de festividades “primaverales”.

¿Qué nos enseñan esta serie de cinco festividades?

Estas festividades se pueden dividir en tres categorías consecutivas: Pésaj, las festividades intermedias y Shavuót. Están colocadas como en un diálogo y filosóficamente son el complemento unas de otras, cada una representando un estadío diferente en nuestra madurez como pueblo.

Su organización sigue la dialéctica clásica del modelo: tésis – antítesis – síntesis.

En Pésaj celebramos nuestra redención de Egipto. Es una historia de completa impotencia y completa dependencia de Dios. Estábamos en el exilio, oprimidos por los egipcios y necesitábamos ser rescatados. La “tesis” de Pésaj es que estamos completamente abandonados por nuestra cuenta y solo con la intervención de Dios podemos prosperar y tener éxito. Esto representa el estado infantil de nuestro relato de fe.

Las festividades que vienen después son diametralmente opuestas a ese modo, son la “antítesis”. La era del Holocausto y posterior nacimiento del Estado Judío fue un periodo donde no fuimos acariciados y cuidados directamente pos Dios. Se puede decir que esto representa un estado teológico de rebeldía y rechazo. Muchos dentro de la comunidad judía sintieron que el Holocausto fue un periodo en el que fuimos abandonados por Dios y tuvimos que defendernos solos. Este es el periodo de rebeldía juvenil de nuestro relato de fe.

Shavuót, finalmente, es la fase de “síntesis”. Contrarresta el radical abandono sentido durante el Holocausto y comienza una noción, revisada de nuevo, de nuestra relacion con Dios. Como Pésaj, estamos de nuevo celebrando nuestra relación con lo Divino pero la naturaleza de la relación ha cambiado.

Pésaj representa un modelo jerárquico. Somos inferiores, necesitados y abatidos y Dios interviene para aliviar nuestro sufrimiento. Shavuót refleja un paradigma diferente.

En Shavuót celebramos la entrega de la Toráh. Nuestra relación con Dios, mitigada con la Toráh, es horizontal, no vertical. En Sinaí Dios entró en un pacto con nosotros que está basado en la dependencia mutua. Él necesita que cumplamos con las mitzvót tanto como nosotros necesitamos que Él cumpla con Sus promesas y compromiso con nosotros.

Estas festividades reflejan la trayectoria religiosa ideal. Inicialmente, queremos que nuestra relación con lo Divino sea jerárquica, donde Dios cuide de nuestras necesidades, nuestras oraciones sean contestadas y siempre estemos protegidos. Al hacernos mayores y cuando nos damos cuenta de que no siempre pasa, nos sentimos estafados y desilusionados. Se nos obliga a ir por nuestra cuenta. Luego, cuando maduramos, nuestra postura de oposición se modera, apareciendo la complejidad de nuestra relación con lo Divino. Con tiempo y esperanza llegaremos a aceptar que esta relación es horizontal, no vertical; está basada en el mutualismo, no la dependencia. Estamos enfrente de Dios fuertes y autónomos, no miserables y perdidos. Ahora no solo Dios es el que pide exigencias. Como Abraham que exigía justicia de Dios en la historia de la destrucción de Sodoma, nosotros también tenemos expectativas.

El grupo de festividades que estamos celebrando simboliza esta trayectoria. Sirven como modelos de los diferentes tipos de relaciones con Dios que hemos experimentado durante nuestra historia, para que podamos, hoy, incorporar esos modelos diferentes a nuestras propias vidas también.